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Las PCR, las pruebas antígenas o incluso equipos de nanotecnología están ayudando a combatir la pandemia. Pero, ¿cuáles son los puntos débiles y fuertes de cada uno?

Actualizado:26/03/2020 22:26h Guardar

Los denominados «test rápidos» para detectar a los pacientes con coronavirus acaban de llegar no sin cierta polémica al sistema sanitario español. Pero, ¿qué pruebas diagnósticas existen y se están utilizando en la actualidad? ¿Cómo son de fiables? ¿Cuánto tiempo tardan en revelar los resultados? ¿Cabe esperar nuevos test mejores a los que tenemos ahora? Aquí algunas respuestas.

RT-PCR

** Funcionamiento: Se basa en la reacción en cadena de la polimerasa, una reacción creada en laboratorio para amplificar las cadenas de ADN. Sin embargo, los virus tienen ARN, por lo que primero se extrae una muestra de éste, se purifica y se mezcla con una enzima llamada transcriptasa inversa (de ahí las siglas RT), que convierte el ARN de una sola cadena en ADN de doble cadena. Luego, se añade a un tubo de ensayo junto con cebadores —secciones cortas de ADN diseñadas para unirse al virus—, nucleótidos —los bloques de construcción que componen el ADN— y una enzima constructora del ADN. De esta manera se amplifica. La siguiente parte es detectar la presencia o no del virus SARS-CoV-2, causante de la enfermedad COVID-19: se añaden colorantes fluorescentes, que iluminarán la muestra a medida que se producen más copias. Sin embargo, no siempre que luzca el tubo de ensayo será señal inequívoca de infección: solo si cruza un cierto umbral de fluorescencia, la prueba es positiva. Si el virus no estaba presente en la muestra, la prueba PCR no habrá hecho copias, por lo que el umbral no se alcanzará y, en ese caso, la prueba será negativa. «Se trata de un test genético que te dice cuánto virus infeccioso tiene el paciente, mirando directamente el genoma», explica José Antonio López, profesor titular de Microbiología y director del grupo de NeuroVirología en el Departamento de Biología Molecular de la Universidad Autónoma de Madrid.

** Metodología: Personal entrenado para hacer este test introduce un bastoncillo normalmente en la nariz (aunque a veces es en la garganta). De ahí, la muestra pasa a un laboratorio especializado.

** Tiempo: Además del tiempo en el que se realiza la prueba (10 minutos), la muestra pasa al laboratorio, donde se inactiva el virus (10 o 15 minutos), se extrae el material genético (20 a 30 minutos) y se procesa en el equipo correspondiente (2 horas). Con todos estos procesos, la prueba del PCR está tardando como mínimo 4 horas, si bien se están desarrollando técnicas que permitan acortar los tiempos a la mitad o incluso menos.

** Fiabilidad: es la más fiable con la que se cuenta hasta la fecha. Puede detectar cantidades de 20 copias/ml -o incluso menos- de material genético viral y además puede detectar la enfermedad en las primeras fases respiratorias. «El valor predictivo positivo es muy alto, superior al 90%», explica López, que sin embargo explica que, como ha pasado en China, puede haber casos en los que «la carga viral ya están baja que no se detecta en la boca, pero que está presente en los intestinos y, por lo tanto, se sigue excretando, y puede dar lugar a nuevos contagios».

** Profesionales: Solo personal instruido para realizar esta prueba específica. «No es solo la recogida de muestras, sino que se necesitan personas que interpreten los datos del laboratorio», afirma el experto.

** Disponibilidad: Se están realizando desde el principio de la pandemia, aunque ya casi están listas nuevas actualizaciones más eficaces. «En pocos días se van a comercializar sistemas rápidos de PCR (menos de una hora) que permitirán el diagnóstico rápido y correcto de los pacientes. Los laboratorios deben tener acceso a dichas pruebas y disponer de los fungibles y aparatos necesarios para su puesta en marcha de forma inmediata», reclaman desde la Sociedad Española de Enfermedades Infecciosas y Microbiología Clínica (SEIMC).

TEST DE ANTÍGENOS

** Funcionamiento: «Se basan en una inmunocromatografía en papel, es decir, una plataforma que tiene ‘pegados’ unos antígenos virales que detectan ciertas proteínas del virus», explican desde el Centro Nacional de Microbiología (ISCIII). «Es decir, los anticuerpos (antígenos virales) reconocen las proteínas del coronavirus», apostilla López.

** Metodología: Su funcionamiento es parecido a una prueba de embarazo, salvo que las muestras se recogen de la nariz o la garganta. Una vez tomadas, se espera a que la tira de papel refleje bandas coloreadas determinando si la prueba es positiva, negativa o no concluyente.

** Tiempo: De 10 a 15 minutos.

** Fiabilidad: La probabilidad de diagnosticar correctamente a una persona con coronavirus (que en este caso se entiende por sensibilidad de la prueba), depende de la fase en la que se encuentre el paciente: a más síntomas, más carga viral y viceversa. El problema de estos test es que según la propia SEIMC, la sensibilidad de estas pruebas es del 30% cuando debería ser, de al menos el 80%. Además, en los casos dudosos, se necesita la confirmación con otra prueba PCR.

** Profesionales: «Pueden realizarse en el domicilio de un caso sospechoso, siempre supervisado por un profesional sanitario», afirman desde el ISCIII.

** Disponibilidad: El Ministerio de Sanidad está generalizando esta prueba en toda España.

TEST SERÓLOGICO

** Funcionamiento: Funciona bajo los mismos principios que el test de antígenos, pero en vez de buscar la proteína del virus, reacciona ante los anticuerpos generados por el propio enfermo al contraer el coronavirus. Así, puede detectar las inmunoglobulinas M (IgM), que surgen a partir de los 6 u 8 días de la infección; o las inmunoglobulinas G (IgG), que aparecen al final de la enfermedad y persisten como memoria contra su posible vuelta.

** Metodología: Hay que realizar una extracción de sangre, pero basta con poca cantidad. «Estos test son parecidos, salvando las distancias, a las pruebas que se realizan para saber el grupo sanguíneo·, explica López. Al igual que en los test de antígenos, una banda se coloreará en caso de detectar estos anticuerpos.

** Tiempo: de 10 a 15 minutos.

** Fiabilidad: Esta prueba no indica si hay infección en el momento y, además, deben pasar de 6 a 8 días para desarrollar los primeros anticuerpos contra la enfermedad en sangre. Es decir, puede revelar si la persona ha estado expuesta al virus, pero no si aún está infectada. «Es muy útil para estudios epidemiológicos o para saber, por ejemplo, qué sanitarios ya han pasado la enfermedad y, por lo tanto, son inmunes a ella».

** Profesionales: Personal especializado en extracciones de sangre.

** Disponibilidad: Estas pruebas ya se comercializan por todo el mundo, pero en España se esperará a que evolucione la pandemia, ya que según explicó el propio director del Centro de Coordinación de Alertas y Emergencias Sanitarias del Ministerio de Sanidad, Fernando Simón, serán muy útiles a posteriori, para conocer la verdadera extensión de la enfermedad (saber qué porcentaje de la enfermedad ha pasado el COVID-19 y, por tanto, es inmune). Además, se podrán utilizar para posibles nuevos brotes y, a más corto plazo, para tomar decisiones como cuándo rebajar las medidas de confinamiento, por ejemplo.

TEST DE NANOTECNOLOGÍA BIOSENSORA ÓPTICA

** Funcionamiento: «Se trata de un biosensor con un microchip de unos 3 centímetros de largo que contiene múltiples ‘guías de onda’, por donde se hace viajar la luz de un láser. Sobre estas guías de onda se inmovilizan antígenos virales. Así, cuando se hace pasar la muestra del paciente por el chip, si esta contiene el SARS-CoV-2, el virus será capturado por los anticuerpos y esto provoca unos cambios en las propiedades de la luz», explica María Soler, investigadora PostDoctoral en el Grupo ICN2, encargado de desarrollar esta tecnología.

** Metodología: «Es un sistema parecido al de los aparatos que utilizan las personas diabéticas para medir su nivel de azúcar», apuntó por su parte anteriormente a ABC Laura Lechuga, profesora de Investigación del CSIC y líder del Grupo Nanobiosensores y Aplicaciones Bioanalíticas del ICN2, además de responsable del proyecto.

** Tiempo: 30 minutos para averiguar si el paciente está infectado con coronavirus y otros 30 minutos para confirmar el diagnóstico.

** Fiabilidad: Aún en pruebas. Pero se espera que cuando esté lista, esta tecnología sea capaz de diagnosticar no solo coronavirus, sino por ejemplo una gripe común.

** Profesionales: «No está diseñado para uso doméstico, pero sí podría emplearse en centros de salud o hospitales, sin necesidad de personal altamente especializado», señala Soler.

** Disponibilidad: Es una de las investigaciones aprobadas por la Comisión Europea para atajar la emergencia sanitaria del Covid-19. Sin embargo, aún queda tiempo para poder utilizar esta nueva prueba: este equipo espera tener los primeros prototipos para la campaña de invierno del año que viene. Y se espera poder desarrollar un segundo prototipo que detectará ARN viral, igual que las pruebas RT-PCR.

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