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Premier League

Viernes, 22 mayo 2020 – 17:07

Kanté, abandonando las instalaciones del Chelsea. REUTERS

La Premier League está viviendo una semana convulsa en su vuelta a los entrenamientos. La liga inglesa ha permitido a los equipos el regreso a sus instalaciones, respetando las medidas sanitarias y las distancias de seguridad, pero eso no es suficiente para muchos jugadores.

Siempre adecuando su calendario a las directrices del Servicio Nacional de Salud del país, como sucede aquí en España, la vuelta del calendario oficial de la Premier podría retrasarse hasta finales de junio, y no sólo por la lenta evolución de la desescalada, sino por la negativa de muchos futbolistas a entrenar hasta que no haya máxima seguridad para ellos y para sus familias.

Es el caso de Troy Deeney, estrella del Watford que se ha negado a entrenar después de que uno de sus compañeros y dos miembros del staff dieran positivo en coronavirus. Tres de los seis casos positivos en tres clubes diferentes que ha tenido la liga inglesa. «Sólo se necesita que una persona se infecte para contagiar a todo el grupo, y yo no quiero llevar el virus a mi casa«, explicó Deeney esta semana. «Mi hijo tiene sólo cinco meses y sufre problemas respiratorios, así que no pienso exponerle a más peligro».

El capitán del Watford se refirió también a las guías del Gobierno, que aseguran que las personas de color tienen más posibilidades de contraer el virus. «Hago preguntas y no me responden. Y cuando alguien no responde a tus preguntas, empiezas a pensar mal y a preocuparte», reconoció, en una entrevista al canal de Youtube ‘Talk the Talk’. «¿No puedo contarme el pelo hasta mediados de julio pero sí puedo meterme en un vestuario con 19 personas y luchar por un balón aéreo? No le veo sentido». Hasta el propio entrenador del Watford, Nigel Pearson, ha criticado las prisas por volver a entrenar y ha dicho que no forzará a sus jugadores a hacerlo.

El Burnley también ha confirmado esta semana el positivo de un entrenador asistente, lo que sumado a los casos del Watford han puesto sobre aviso al resto de clubes y futbolistas. «Estamos siendo tratados como ratas de laboratorio», se quejó el jugador del Newcastle Danny Rose. Otros, como el centrocampista del Chelsea N’Golo Kante‘, han seguido el ejemplo de Deeney y se han negado a entrenar hasta que haya más seguridad. El jugador francés, campeón del mundo con su selección en el pasado Mundial de Rusia, ha recibido el permiso del club londinense para entrenar desde casa y no será sancionado.

Kanté ha sido uno de los más de las 700 personas de la Premier que han dado positivo en el test y el Chelsea no ha notificado ningún positivo, pero pese a todo su entrenador Frank Lampard le ha concedido el deseo de mantenerse alejado de sus compañeros, que a día de hoy entrenan en grupos reducidos.

Agüero, estrella en el Manchester City, reconocía esta semana que los futbolistas tenían «miedo»: «Muchos tienen familia, hijos, bebés… Hay que tener cuidado».

Pero, ¿dónde está la línea de esa interpretable «seguridad» que demandan Kanté y Deeney para volver a entrenar? ¿Pueden sus equipos sancionarles sin sueldo mientras no entrenan? Teniendo en cuenta el ejemplo de la Bundesliga, las demás grandes ligas de Europa volverán sin público y con grandes medidas de seguridad. Es decir, el fútbol no esperará a una vacuna. «Creo que si no entrenan, no deberían cobrar«, explica un directivo de un club de la Premier a ‘Sky Sports’: «Si le preguntas a la gente de la calle si entrenarían después de pasar el test a cambio de 60.000 dólares a la semana, te dirían que sí».

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