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Hace no mucho me topé en internet con un viejo recetario electrodoméstico, ésos que publicaban los fabricantes de utensilios o aparatos de cocina para que sus consumidores supieran cómo sacar el máximo partido culinario a su compra. Los hay de sartenes, frigoríficos, batidoras y demás cacharros, de marcas como Magefesa, Laster, Hispano-Suiza o Mayestic, pero nunca me había encontrado con una olla exprés de fabricación alavesa (la mayoría eran guipuzcoanas o vizcaínas) y menos con un libro de cocina editado ex-profeso para ella.

Ahí está sin embargo el ‘Libro de cocina olla a presión Cumbre’, una pequeña joyita de finales de los años 50 o principios de los 60 creada a mayor gloria de las cacerolas fabricadas por la empresa vitoriana Manufacturas del Aluminio Arrobi S.A. La marca Cumbre y su logotipo con la cruz del Gorbea fueron registradas por María Teresa López de Foronda en 1956, señora que patentó también el sistema de válvulas de seguridad que llevaban estas mismas ollas. ¿Saben ustedes algo sobre esta misteriosa dama? Poco he podido averiguar yo, aparte de que en 1959 amplió la licencia de «Cumbre» para vender bajo ese nombre toda clasede enseres de cocina, utensilios domésticos, artículos de limpieza o relacionados con el ate culinario.

Solicitud de patente de María Teresa López de Foronda para las ollas Cumbre.

Solicitud de patente de María Teresa López de Foronda para las ollas Cumbre. / BOPI Histórico.

Sea como fuere, las ollas Cumbre acabaron siendo fabricadas por MARROBISA S.A., en Vitoria, y cada una de ellas fue acompañada por un pequeño folleto en el que se detallaban sus características técnicas, cuidados, advertencias de seguridad y una serie de recetas prácticas con las que el afortunado poseedor o poseedora de una Cumbre podía elaborar bacalao a la vizcaína o en salsa verde en 5 minutos y paella en tan sólo 10. Hoy en día a nadie se le ocurriría hacer ninguno de esos platos a presión, pero en los años 60 la cocción rápida fue sinónimo de modernidad y ahorro, así como de una incipiente libertad social gracias a la cual se podía dedicar el tiempo a otras cosas que no fueran las tareas de casa.

Libro de cocina de las ollas a presión Cumbre (Vitoria, años 60).

Libro de cocina de las ollas a presión Cumbre (Vitoria, años 60).

Sopa de pescado, menestra, lentejas o alubias con sus sacramentos, carne estofada, callos, caracoles o gallina en pepitoria acompañan en este peculiar recetario a otros platos a priori tan poco aptos para el cocinado exprés como calamares en su tinta, merluza a la vasca, albóndigas, pollo asado, paella valenciana o macarrones. Todo se podía hacer en un periquete, eso sí, teniendo la precaución de limpiar adecuadamente la válvula de la olla porque el fabricante se declaraba «exento de toda responsabilidad u obligación por cualquier accidente a las personas o cosas que puedan producirse por el uso de nuestra olla a presión Cumbre, sea cualquiera la causa que haya podido originarlo». Por si se animan a probarla con su actual olla a presión, aunque no sea 100% vitoriana, aquí tienen la receta original que Cumbre recomendaba para cocinar bacalao en 5 minutos.

Bacalao con salsa verde

Libro de cocina olla a presión Cumbre, Vitoria

Ingredientes: 750 g de bacalao, 4 dientes de ajo, 5 cucharadas de aceite, 2 cucharadas de harina, 3 cucharadas de perejil picado, media taza de agua.

Elaboración: Poner a remojo el bacalao por la noche. A la mañana siguiente, lavarlo, quitarle la piel y las espinas tratando de conservar los trozos enteros. Rebozarlos en harina. Poner el aceite en la cacerola y dorar en él los trozos de bacalao. Sacarlos. En el aceite que ha quedado freír los ajo picados muy finos, y cuando estén dorado agregar el perejil y darle unas vueltas. Echar el agua y cuando empiece a hervir colocar dentro los trozos de bacalao. Cerrar la cacerola y cocinar a presión durante 5 minutos. pasado ese tiempo retirarla del fuego, enfriarla y destaparla. Servir inmediatamente.